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10 cosas que debes saber sobre la espuma de la cerveza

En términos cerveceros se conoce como head o cabeza y es uno de los indicativos más visibles de la calidad de la cerveza que nos vamos a beber.  La cerveza es una bebida viva, en proceso de evolución desde que el maestro cervecero inicia la elaboración del mosto hasta que llega a nuestro vaso. Y tal como evoluciona la cerveza, evoluciona su espuma.

Fuente: Flickr - tigercop2k3

Fuente: Flickr – tigercop2k3

Cuando levantamos el vaso de cerveza, la primera impresión que recibimos tanto visual como olfativa y nos la proporciona esa corona blanca, la espuma que está formada por diferentes componentes que van evolucionando y transformándose ante nuestros ojos y también ante nuestra nariz que recibe los aromas que van liberando las burbujas en procesos de fusión y evaporación.
El objetivo de este artículo no es proporcionar una información científica exahustiva de la formación y cualidades de la espuma de cerveza, pues existe ya mucha información escrita sobre el tema.  Lo que sí que queremos es ofrecerte algunos datos interesantes para que disfrutes de esos dos dedos de espuma que coronan tu vaso de cerveza:

  1. La espuma que cubre tu cerveza ayuda a mantener las características de la cerveza, evitando la oxidación y otros procesos desestabilizantes
  2. Las características de la espuma de cada cerveza difieren según el tipo de fermentación, la cantidad de lúpulo y el tipo de cereales que se hayan empleado en la fabricación
  3. Las propiedades que debes valorar en la espuma de tu cerveza son la densidad, la cremosidad, la adherencia al vidrio y la estabilidad. Los catadores de cervezas tienen en cuenta estos aspectos para valorarlas.
  4. Las cervezas de tipo ale producen una espuma más cremosa gracias a la mezcla de gas carbónico y nitrógeno, en las cervezas tipo lager, la burbuja es más grande y ligera, pues solo está compuesta de gas carbónico
  5. La adherencia al vidrio depende de factores, tal como la forma del vaso, la calidad del vídrio y los compuestos de la cerveza. Por ello cada maestro cervecero elige el tipo de vaso más adecuado para su cerveza.
  6. La presencia de grasa, de restos de detergentes o incluso el contacto con pintalabios pueden hacer desaparecer la cerveza de tu vaso, pues los lípidos y tensoactivos de los detergentes interactúan con las burbujas haciendo que se rompa la lámina exterior y el gas se evapore rápidamente. De ahí viene la costumbre de aclarar el vaso con agua fría antes de servirte la caña.
  7. La calidad y cantidad de lúpulo en la cerveza también afectará a la persistencia de la espuma, pues tienen elementos hidrofóbicos que ayudan a mantener las burbujas unidas  Así pues, las cervezas muy lupulizadas tendrán una mayor retención de espuma.
  8. Una fermentación correcta debe descomponer los azúcares y almidón del cereal en alcohol y gas carbónico, que se mantendrá disuelto en el líquido hasta el momento de servirla, formando una espuma  estable y brillante.
  9. La temperatura también afecta a la densidad y persistencia de la espuma: mientras más fría esté, más perdurará la espuma en nuestro vaso.
  10. La mejor manera de servir la cerveza es inclinando primero la copa unos 45º para que se forme la espuma, batiendo en el fondo del vaso. Cuando el líquido y la espuma alcanzan el borde de la copa es conveniente parar un momento para que la espuma descienda ligeramente y a continuación volver a verter la cerveza con la copa inclinada entre 20 y 15º hasta que se llene el recipiente.

Para terminar este lista, os queremos contar que no en el mundo de la cerveza, no todos aprecian por igual la existencia de la espuma, hay quienes opinan que es sólo un elemento estético. Para otros es un elemento esencial de la buena cerveza. ¿Tú qué opinas?